Encías · 4 min de lectura

Gingivitis y periodontitis: cuál es la diferencia y cómo se tratan

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Lo que las separa es el hueso. Con gingivitis, el problema está todavía limitado a la encía. Con periodontitis, el daño ya alcanzó el hueso alrededor de la raíz y se llevó parte de él. Mirándolas en el espejo pueden parecer casi iguales, y por eso la distinción la hacemos en la consulta.

¿Por qué es tan fácil no darse cuenta?

Ninguna de las dos suele doler. Una gingivitis puede durar años sin que la persona pida una consulta, porque la única pista visible está en la encía: se pone más colorada y abultada, y sangra con el cepillo justo en el borde donde quedó placa.

Que la gingivitis pase a periodontitis no es automático. Depende de cada persona: en algunas, una inflamación que se prolonga termina dañando el hueso alrededor de la raíz. Mientras eso ocurre, el espacio entre la encía y el diente se va haciendo más hondo. Esos espacios son lo que medimos en la consulta, y también la razón por la que una periodontitis no se resuelve solo con el cepillo.

¿Qué señales notás vos y qué miramos nosotros?

Sangrado y una encía más roja, sin nada más, apuntan casi siempre a una gingivitis. Pensamos que el problema ya llegó al soporte del diente cuando se suma alguna de estas cosas:

  • Mal aliento que vuelve aunque te cepilles.
  • Un diente sensible en la zona que toca la encía.
  • Una pieza que se mueve.
  • Un diente que se corrió y abrió un espacio con el de al lado.
  • Encía retirada en uno o varios dientes.

Aun así, el diagnóstico no sale de esta lista, y no tener ninguna de estas señales tampoco lo descarta. Lo confirma el examen, que es breve y no duele. Recorremos cada diente con una sonda para ver cuánto entra entre la encía y la raíz, y las radiografías nos muestran hasta dónde llega el hueso.

¿Qué tratamiento lleva cada una?

Una gingivitis se resuelve con una limpieza profesional que retire placa y sarro y con algunos cambios en tu forma de limpiarte en casa. En pocas semanas la encía queda como antes, sin secuelas.

En la periodontitis hay que trabajar por debajo de la encía. Empezamos con un raspado y alisado radicular: con anestesia local limpiamos la superficie de la raíz y sacamos el sarro y las bacterias de esos espacios hondos. Después de un tiempo revisamos cómo respondió cada zona. Donde la medición sigue alta, o donde vale la pena intentar regenerar hueso, puede indicarse una cirugía periodontal.

¿Por qué hay que seguir viniendo después del tratamiento?

Porque la periodontitis es una enfermedad crónica. Terminado el tratamiento, esa boca sigue reaccionando a la placa como antes, y si la placa vuelve a juntarse en esos sitios la enfermedad puede reactivarse. La etapa de mantenimiento, con controles cada 3 a 6 meses, sirve para comprobar que esas zonas siguen estables.

Dejarla avanzar tiene un costo concreto. Cada año sin control queda menos hueso, hasta que el diente ya no tiene dónde sostenerse y se termina perdiendo. Entre los adultos, es la razón más frecuente por la que se pierden dientes. Las dos se atienden en periodoncia, y empezar temprano significa un tratamiento más sencillo y más dientes conservados.

Si notás que la encía bajó, que un diente se mueve o que el sangrado no se corta, reservá una consulta y vemos en qué etapa estás.

¿La periodontitis se cura?

Se controla. Lo que se consigue es que deje de avanzar, y con los controles de mantenimiento muchos dientes que estaban en riesgo se conservan durante años. El soporte que ya se había perdido al empezar sigue faltando, y con ese punto de partida trabajamos de ahí en adelante.

¿Duele el raspado y alisado radicular?

Lo que más se nota es después: puede quedar sensibilidad al frío en los dientes tratados, que se calma con pastas para dientes sensibles. Durante el procedimiento no hay dolor, porque se hace con anestesia local.

Si mis padres tuvieron periodontitis, ¿yo también la voy a tener?

No necesariamente. Existe una predisposición heredada, y quien la tiene reacciona con más fuerza ante la misma cantidad de placa. Pero esa reacción necesita placa acumulada para aparecer, y mantener la placa bajo control depende de vos.

¿Me puedo hacer implantes si tengo periodontitis?

Sí, pero no en cualquier momento. Mientras la enfermedad esté activa, colocar un implante no es seguro, y lo mismo complica cualquier otro tratamiento que venga después. Por eso el orden es tratar primero la periodontitis y planificar el implante cuando los controles muestran que ya no avanza.

Tu próxima sonrisa empieza con una buena consulta.

Después de evaluarte te damos un plan detallado por escrito, con plazos y costos, y te explicamos cada alternativa.