Implantes · 4 min de lectura
Cómo cuidar los implantes dentales para que duren toda la vida
Actualizado el

Para que un implante dure toda la vida hacen falta dos cosas, repartidas entre vos y nosotros: la limpieza diaria en casa y una visita al consultorio cada pocos meses. Las dos apuntan a lo mismo, que la encía y el hueso que lo sostienen sigan sanos. Si ya tenés implantes dentales, esta es la parte del tratamiento que queda en tus manos.
¿Por qué importa tanto la placa alrededor de un implante?
Todo empieza con la placa que queda en el borde de la encía. Durante un tiempo solo inflama el tejido blando, y en esa etapa, que llamamos mucositis, el daño se revierte por completo. Si sigue avanzando llega al hueso que rodea la rosca y pasa a ser una periimplantitis. Esa es la razón más común por la que se pierde un implante que ya llevaba años en la boca.
Por lo general lo descubrimos en una revisión de rutina. Ni la mucositis ni la periimplantitis suelen avisar con dolor, así que no conviene esperar a tener una molestia para consultar.
¿Qué tenés que limpiar en casa y con qué?
La base es el cepillado de la mañana y de la noche, con un cepillo blando y sin hacer fuerza sobre la encía. A eso se suma, también a diario, la limpieza de los costados y de la parte de abajo de la prótesis, que es la que más se posterga. Cómo se hace depende del trabajo que tengas.
- Si tu prótesis sobre implantes se saca, además de limpiarla a ella cepillá con un cepillo suave lo que queda fijo en la boca, sean bolitas o una barra, porque ahí también se junta placa.
- Si es fija y abarca todo el maxilar, la herramienta principal es el cepillo interdental. El irrigador suma porque arrastra los restos que se meten entre la prótesis y la encía.
- Si es un puente sobre implantes, la limpieza se hace pasando por debajo de él un hilo especial para puentes e implantes.
- Si es una corona sola entre dientes propios, alcanzan el hilo dental común o un cepillo interdental, igual que en los dientes vecinos.
¿Qué revisamos en el consultorio y cada cuánto conviene volver?
En cada visita comprobamos que el tornillo siga ajustado, revisamos la corona, miramos cómo responde la encía y terminamos con una limpieza profesional alrededor de los implantes. El hueso no se ve a simple vista, así que cada uno o dos años sumamos una radiografía para controlarlo.
Para la mayoría de los pacientes proponemos volver cada 4 a 6 meses. Quien fuma o tuvo periodontitis viene antes, cada 3 o 4 meses. Si hace más de un año que nadie mira tus implantes, vale la pena pedir hora aunque todo parezca estar bien.
¿Hay pacientes que necesitan más cuidado que otros?
Sí. El cigarrillo es el que más pesa, porque aumenta mucho la probabilidad de periimplantitis y de perder el implante. Quien aprieta o rechina los dientes somete la corona, el tornillo y el hueso a una carga que no deberían recibir, y en esos casos indicamos una placa de descanso. Una glucemia que no se logra ordenar, o una periodontitis sin tratar en los dientes de al lado, son otros dos motivos para estar más atentos.
El último es dejar de venir a los controles. Una mucositis encontrada a tiempo se resuelve con una limpieza, mientras que una periimplantitis avanzada no siempre tiene arreglo. Con la encía sana y las revisiones al día, no hay motivo para que un implante tenga fecha de vencimiento.
Cuando quieras hacer el control de tus implantes, escribinos y buscamos juntos un horario.
¿Puedo usar pasta blanqueadora si tengo implantes?
Sobre las coronas no tiene efecto, porque su color no cambia con productos blanqueadores. Para el día a día alcanza una pasta común con flúor, y conviene evitar las blanqueadoras más abrasivas, que con el uso pueden marcar la superficie de la corona.
Siento que el implante se mueve, ¿qué hago?
Consultá cuanto antes, sin esperar a ver si empeora. Lo primero es averiguar qué parte se mueve. Lo habitual es que se haya aflojado el tornillo que fija la corona, y eso se resuelve ajustándolo en el consultorio. Si lo que se mueve es el implante, la situación es más seria, porque puede significar que el hueso ya no lo sostiene. Pasa con menos frecuencia, pero conviene descartarlo enseguida.
¿Una periimplantitis tiene tratamiento?
Sí. Cuánto se puede recuperar depende del hueso que se haya perdido para el momento en que la encontramos. Si la pérdida ya es importante, a veces hace falta operar, para llegar bien a la superficie del implante o para regenerar parte de ese hueso. En los casos tempranos alcanza con controlar la infección y descontaminar esa superficie sin cirugía.